Hiperhidrosis. No es un problema estacional

Actualizado: 23 feb



Hablamos de hiperhidrosis cuando una persona suda mucho más de lo normal y este sudor aparece incluso con temperaturas frescas o estando en reposo. Podemos hablar de una hiperhidrosis general y también de una hiperhidrosis localizada en áreas concretas del cuerpo como las axilas o las manos. Nos encontramos ante una patología que afecta a más personas de las que pensamos y que va mucho más allá de un mero problema estético estacional típico del verano.

La mala noticia es que, en muchas ocasiones, la hiperhidrosis puede ser síntoma de alguna enfermedad. La buena es que, sea cual sea el origen de una hiperhidrosis, tiene solución.


La hiperhidrosis axilar es la que más nos incomoda


La hiperhidrosis axilar suele ser la que más acompleja puesto que su manifestación es clara y evidente en forma de manchas de sudor en la ropa. Un problema tan marcado que no solo afecta la autoestima de la persona que lo padece sino que incluso puede condicionar su esfera social y laboral pudiendo incluso ser descartado en una entrevista de trabajo o anularla ante una exposición pública.


El exceso de transpiración que ocasiona esta patología puede deberse a diversos factores físicos, genéticos... y hasta emocionales. El miedo, la ansiedad, el simple pensamiento de que se va a sudar, el esfuerzo físico, el calor exterior, el alcohol, los alimentos muy especiados... factores todos ellos que estimulan el excedente de sudoración y que hacen necesario y recomendado acudir a un médico para determinar la causa o causas que originan el problema.


Tratamientos para la hiperhidrosis axilar


Como te hemos comentado, es la que más incomoda a quien la sufre. Aquí la solución típica de desodorantes antitranspirantes convencionales no suele servir, aunque en los casos leves pueda ayudar a paliar los síntomas.


En los casos moderados y graves se hace necesario recurrir a tratamientos más específicos y directos, orientados todos ellos a dar una respuesta acertada y específica a ésta patología. Tres son las posibles respuestas, una la que te proponemos desde nuestro centro para que mantengas a partir de ahora el exceso de sudor a raya:


  • Tratamiento farmacológico. Puede ser efectivo, pero puede estar contraindicado en personas con algunos tratamientos farmacológicos adicionales.

  • Bótox. Solución de compromiso para todo tipo de hiperhidrosis. Suele ofrecer muy buenos resultados, aunque deba repetirse con una frecuencia semestral o anual dependiendo de las características propias del paciente.

  • Solución quirúrgica. Solución más radical. Reservada para los casos más graves en los que se ha descartado la eficacia de los anteriores tratamientos. Se lleva a cabo mediante simpatectomía torácica endoscópica o mediante cirugía axilar. En la primera se corta el nervio simpático a una altura determinada, mientras que en la segunda se extirpan las glándulas sudoríparas de las axilas.